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EXPRESIONES SEXUALES, SU ORIGEN

Hoy voy a contaros el origen de las EXPRESIONES SEXUALES más conocidas. Cuéntaselas a tus amigos, se quedarán pasmados, jeje.

 

 

PALABRA “FUCK”

Esta palabra inglesa proviene de la Edad Media, cuando la iglesia mandaba sobre todas las cosas.

“Follar”, tal y como lo conocemos hoy en día, no estaba destinado al placer, si no que, únicamente se utilizaba para procrear.

Cuando una pareja deseaba concebir un hijo, tenía que solicitárselo al rey, y éste, les daba el consentimiento, por lo que estas parejas, la noche en la que estaban “follando” ponían un letrero en la puerta que decía

 

“FORNICATION UNDER CONSENT OF THE KING” (fornicando bajo el consentimiento del rey)

 

Hay otra teoría/historia/leyenda que cuenta que proviene de “FORCED UNNATURAL CARNAL KNOWLEDGE” (conocimiento carnal degenerado y forzado), esto era lo que los convictos de violación debían llevar colgado para ser identificados fácilmente.

 

 

Y, ¿de dónde proviene la palabra “FOLLAR«?

 

Es una palabra de origen latín “follis” que significa “fuelle”, que de ahí deriva “follicare” (acto de soplar con el fuelle).

Esos jadeos que hacía el fuelle cuando soplaba derivaron en los jadeos que se hacen cuando uno “hace el amor”.

A principios del Siglo XX se empezó a utilizar para referirse a “echar una ventosidad”. Y a día de hoy, ha derivado en realizar el acto sexual.

 

 

PILLAR EN PELOTAS

Esta expresión no proviene de las “pelotas” de un tío, si no, del PELLOTE. Era una ropa interior que en la época medieval (Siglos XII y XIII) llevaban sus habitantes.

 

Estaba fabricado con piel y lo usaban para protegerse del frío. Era una especie de chaleco largo que podría llegar a la altura de las rodillas o por debajo de ellas.

Digamos que, por aquel entonces, pillar a alguien con este ropaje era algo vergonzoso e íntimo.

Con el paso de los siglos la sisa de este ropaje se fue exagerando.

 

 

 

 

ECHAR UN POLVO

Allá por el Siglo XVII la nobleza y burguesía, durante las reuniones, como no podían fumar en la sala, se retiraban a fumar a otro departamento.

Por aquel entonces, el tabaco no era tal y como lo conocemos hoy en día, si no, que era en polvo llamado rapé y se esnifaba.

Entonces, palabra “salir a fumar” derivó en “voy a echar un polvo”, excusándose y como coartada para tener relaciones con sus amantes o sus amadas en dichas reuniones.

 

 

 

PONER LOS CUERNOS

Esta expresión tiene varias procedencias, una griega, otra vikinga y otra española.

La griega nos dice que proviene del Mito del Minotaruo, que es una criatura que nace de infidelidad de Pasífae, que estaba casada con el rey Minos, y el rey de Creta.

 

La vikinga nos dice que proviene de las relaciones sexuales que tenían los jefes vikingos con cualquier dama de la tribu. En aquellos momentos, los jefes, tenían como un “derecho de pernada” sobre cualquier mujer. Cuando iban a realizar el acto sexual con alguna de ellas, ponían los cascos (con sus cuernos) colgados de la puerta para que nadie les importunara.

Lo malo, es que estas mujeres ya estaban casadas o ya tenían pretendiente, por lo que estaba cometiendo una infidelidad.

 

La española cuenta que la palabra “buey” se utilizaba para llamar tonto o poco viril a una persona. Cuando un hombre sufría una infidelidad se les empezaba a llamar así, estos apelativos se les imaginaba en su cabeza una cornamenta para calificarlo de tal modo.

 

 

LLEVAR AL HUERTO

Frase derivada del español. Proviene del libro “La Celestina” cuando Calisto conseguía el amor de Melibea, éste lo consiguió en un huerto.

 

 

 

 

 

ESTAR A DOS VELAS

Otra frase española. Esta frase proviene de cuando se terminaba la misa en la iglesia, se apagaban todas las velas dejando, únicamente, dos encendidas en el sagrario. Ello derivó en el significado de “austeridad en el sexo”.

 

 

 

SALIR DEL ARMARIO

Frase anglosajona relativamente nueva. Proviene del “to have a skeleton in the closet” (tener un esqueleto en el armario), que significa tener algo vergonzoso que no se puede contar.

Como la comunidad Gay ha estado tan oprimida, esta expresión fue cogida por ellos. Por lo que, cuando nos decimos que “ha salido del armario”, nos referimos a que se le ha quitado vergüenza por contarlo. (Y BIEN QUE HACEN)

 

 

 

HACERSE UNA PAJA

Hay muchas teorías sobre el origen de esta frase en el ámbito sexual.

Por un lado, tenemos esta expresión proveniente de que los hombres cuando se tenían ganas de masturbarse decían que “iba a buscar paja”.

Otra, nos cuenta que la acción de sacar la paja, que es separar la paja de la semilla, se inculcó a la masturbación porque cuando uno se masturba al expulsar el semen, está expulsando su semilla.

 

 

SER UNA MUJER DE BANDERA

Esta expresión es de origen musulmana, aunque ya en España, significaba “mujer excelente en su clase” o “mujer muy atractiva o impresionante”.

 

¿Cómo llegaron a esto? Pues antiguamente, los ejércitos eran seguidos por personas que intentaban lucrarse de las necesidades de los soldados, como los comerciantes, herreros, los engañabobos (tahúres) y las prostitutas (Sí, en todos lados cuecen habas).

En los ejércitos musulmanes existía la tradición de que las prostitutas, que tenían que tener un local para “sus labores”, instalasen en la puerta una bandera roja para saber donde se instalaban. Por lo que, así, empezaron a llamarlas “mujeres de bandera”.

Aunque hoy en día, no se refiera a “prostituta” sí que se refiere a una mujer con estilo, clase, guapa, sexy, fuerte, valiente y segura.

 

 

PONER MIRANDO A CUENCA

 

Esta expresión, de origen española, proviene de la época de Juana La Loca y Felipe El Hermoso.

Bien era sabido que Felipe era un mujeriego, por ello Juana enloqueció, porque no podía soportar las infidelidades de su esposo y porque su amor no era correspondido.

Felipe, como buen “Don Juan” tenía una barbaridad de amantes, muchas de ellas de pueblos cercanos a Don Diego. Éste ideó un magnífico plan aprovechando que Juana no tenía mucho amor por la ciencia, en la torre más alta del castillo instaló un observatorio astronómico, que con ayuda era capaz de localizar la dirección de las principales ciudades de su reino. Entonces, cuando Felipe quería tirarse a una amante, solamente le tenía que decir a su esposa que iba a subir a la dama al observatorio para ponerla mirando a Cuenca. Como esta frase era muy escuchada por su guardia, éstos, empezaron a utilizarla en los burdeles y se propagó como la espuma.

 

 

IR DE PICOS PARDOS

Aunque a día de hoy esta expresión signifique “irse de marcha”, tiene un origen más suculento.

Empezando por el S. XV… Por aquel entonces, las mujeres de la época solían vestir faldas cuadrangulares, con lo que al ponérselas, quedaban en faldas de 4 picos. Cuando una mujer estaba soltera, se anudaba uno de los picos para indicar que buscaba esposo y podía ser cortejada. Pero de donde realmente proviene la frase, es que las prostitutas de esa época también llevaban las faldas de 4 picos, ellas, sin embargo, para ser diferenciadas, esos picos se los recogían con un lazo de color pardo o se cosían un trozo de tela del mismo color.

Saltamos al S. XVII… También indican que es en esta época y no en siglos pasados donde la frase tiene su origen. Se decían que los estudiantes cuando salían de juerga solían acabar su fiesta con mujeres de vida alegre. Igualmente, a estas prostitutas se las identificaba por el trocito de tela de color pardo cosido en su falda.

Por último el S. XVIII… En el reinado de Carlos III se quería diferencias a las prostitutas del resto de mujeres de “buena honra” y se las obligó a utilizar algo que las diferenciara, que en este caso, era una mantilla con los picos acabados en color pardo.

 

 

 

BAJAR AL PILON

 

Aunque no he encontrado datos históricos sobre esta expresión. Si que podemos decir cómo se usa un “pilón”, bien, pilón es una pila de piedra que se construye en las fuentes para servir de abrevadero o lavadero. Cuando alguien quería beber de este pilón se tenía que agachar, postura que asimila a agacharse a realizar sexo oral.

Aunque muchos solo lo asocian al sexo masculino o femenino, por el mero hecho de agacharse a… podemos usarlo para ambos. Se podría decir que es más vinculante al sexo femenino por el mero hecho de que un coño es húmedo, mojado y del que emana “agua”, tiene un símil muy parecido a la definición de pilón. 

 

Si queréis saber más sobre como se debería bajar al pilón correctamente, os dejo los links a 2 post que he escrito. COMO COMER UN COÑO y COMO COMER UNA POLLA

 

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COMO COMER UNA POLLA!

Comerle la polla a un hombre es uno de los mejores placeres de la vida. Es triste pensar que muchas mujeres no aprecian lo divertido que puede ser.

 

 La principal razón es que no saben cómo hacerlo correctamente y por ello no termina de gustarles.

 

Si no lo haces correctamente, no conseguirás tu premio. La polla no se endurecerá, el hombre no pasará un buen rato y la mujer sentirá el fallo como propio. Pero no hay que tener miedo, es muy fácil aprender a ser una fabulosa chupadora de pollas, y yo voy a deciros cómo.

                                                                                                                                         

 

No tiene importancia el lugar que escojas, a él le apetecería una buena mamada en este momento (siempre les apetece).                                                        

Deslízate en el suelo entre sus piernas y abre su bragueta. Busca y palpa su polla. Si él está caliente, ya estará dura. Si es nervioso, puede estar aún doblada en sus calzoncillos. Coge su polla con la mano, sube hasta su cara y bésale húmedamente. Mantenla agarrada en tu mano y siente si hay alguna respuesta abajo. Cualquier movimiento es un buen signo.

 

Ahora sácale la polla y mira cómo está. Si está tiesa, lo estás haciendo bien, en otro caso, aquí está el que hacer: Sácale las pelotas. Si los pantalones están muy tirantes, bájalos. Ahora sujeta sus pelotas en la mano izquierda y la polla en la derecha. Apriétala poco a poco hacia abajo en dirección a la base del mango y disponte a chupar.

Recorre tu lengua sobre tus labios para tenerlos listos y húmedos, y mira la cara de tu hombre. Él quiere mirar cómo le chupas y, sobre todo, que le mires mientras lo haces. A los hombres les gusta mirar, son mas visuales que nosotras. Ahora abre tu boca ligeramente para atormentar y excitar a tu hombre y acércate junto a su polla. Respira en él, sóplale con tu aliento caliente. Saca tu lengua de nuevo y tócale, atorméntalo.

Asegurándote que tu lengua está goteante de humedad, comienza en la base de su mango y lame hacia arriba, lentamente. Gira tu cabeza de lado y simula morderle, suavemente colocando tus dientes en su carne. Humedécelo de nuevo con tu lengua y usa tu mano para esparcir el líquido alrededor si es necesario. Una polla húmeda se ve y suena más cachonda que una seca.

 

Sujeta sus pelotas en la mano izquierda y la polla en la derecha. 

 

Tu izquierda entretanto estará tocando sus pelotas, quizás arañándolas ligeramente con tus uñas. Puedes también querer buscar debajo y detrás de las pelotas para encontrar ese área tan sensitiva justo antes del ano, o incluso pasar tus dedos sobre su agujero muy levemente. Ya que el músculo que causa la erección comienza ahí atrás, esto producirá una reacción en su polla.   

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Después que hayas lamido su mango un montón de veces y está todo húmedo y duro, tu hombre comenzará a retorcerse con frustración si no comienzas a tomarlo en serio. Una rápida mirada a su cara te hará saber cuando estás llevando las cosas demasiado lejos. Atormentar es bueno… hasta un punto.

 

Un poco de experiencia chupando pollas te enseñará cuándo se ha alcanzado este punto. En uno de tus balanceos hacia arriba con su lengua, desde la base de su mástil al borde de su capullo, no te detengas. Continúa con una larga y húmeda lamida sobre la punta de su polla, insistiendo en el agujero del centro. Mantén tu lengua en él, si puedes, pero no chupes su cabeza aún.

 

Ahora recorre con tu lengua el borde de su capullo, por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel tierna encarada hacia ti. Aquí es donde la mayoría de los hombres son más sensibles. ¡Pero no todos! Hay una cosa que una buena chupadora de pollas tiene que aprender a hacer, tan pronto como estés cómoda: Hacer preguntas. Cada hombre es único, y también su polla.

 

Estruja el mango y mira si brota un líquido claro. Si lo hace, baña tu lengua en él y espárcelo. Se extenderá contigo y parecerá fantásticamente erótico a tu compañero. Ahora, muestra como te gusta la sustancia. Acércate a la cabeza de la polla como si fuese un helado de crema de chocolate y mete todo el capullo en tu boca caliente. Mantenlo allí. Escúchale gemir.

 

Permanece así, con la polla dentro de tu boca, siente como crece dentro de ti

 

Ahora baja rápidamente y mete tanta polla como pueda caber dentro de tu boca. No temas, no te ahogarás. Si doblas tu cuello de la manera correcta, puedes meterla limpiamente en tu garganta.

 

Permanece así, con la polla dentro de tu boca, durante un momento. Siéntela dentro de ti. Puede darte tanto placer como tenerla en tu vagina. Experimenta como crece en ti.

 

En este momento puedes hacer varias cosas. Esta es una de ellas: Deslízala hacia atrás hasta el extremo de la polla y chasquea tu lengua contra ella. Tu hombre tendrá un hormigueo ahora, queriendo profundizar más en tu garganta. Pero no le dejes imponerse. Si lo hiciera, se correría en dos minutos y eso no es lo que quieres todavía ¿verdad?

 

Moviéndote tan rápido como el pueda aguantar (no le dejes correrse aún), deslízate arriba y abajo por su polla como si estuvieras follándolo. Si está muy cerca de correrse, para, o al menos frena. Si no puedes introducirla hasta el final, puedes engañarlo un poco usando tu mano derecha para completar la sensación de tragártela a fondo. Parecerá como si la hubieses metido por completo en tu boca y hasta lo sentirá igual. Puede también deslizar tus dedos, moviéndolos en forma de O alrededor de su mango, arriba y abajo con el ritmo de su chupada.

 

Esta es otra cosa. Además de sólo meter la polla en la boca, puedes mamarla que es bastante diferente. Hay mamadas profundas y pequeñas y ambas sientan condenadamente bien. Tu hombre puede tener una preferencia, no obstante, así que observa sus reacciones.

 

Tomando tan sólo el capullo en tu boca, mámalo como si fuera un pezón o un pajita. Esto le sienta tan bien al hombre, que me pone el chocho caliente tan sólo pensar en ello.

 

La otra mamada es larga, profunda, en la que tomas la polla completa y la mamas todo el tiempo hacia arriba como si fueras un aspirador y después abajo y lo haces de nuevo, mamando hacia abajo también.

 

Aquí hay una cosa importante que saber: Cualquiera de estos movimientos sentirán bien las primeras pocas veces o más, pero tras un rato, es como si la polla se vuelve inmune al sentimiento. Cuando notes esto, es el momento de cambiar al siguiente juego. No querrás que la polla se ablande. La quieres constantemente estimulada, casi, pero sin llegar, al punto del orgasmo.       

Que es justamente donde estamos ahora. Tienes una furiosa erección en tu mano derecha y unas pelotas algo tensas en tu izquierda. Échate atrás y obsérvalo, ¿no es bello? Lleva tu mano derecha a la base de la polla y aprieta allí. Esto provoca que el mango se llene y espese, y ahora el capullo estar brillante y suave. Continúa manteniendo la polla en tu boca, chupa y prueba todos tus movimientos variados hasta que sepas que el hombre no puede soportar más y va a correrse…

                                                                                                     4_320x180

 

Lo que hagas ahora es entre tú y tu amante. Personalmente, yo prefiero observar el disparo. Me proporciona imágenes para mis sueños húmedos y además, es emocionante ver la leche a borbotones. Es asombroso cuanta cosa sale y lo lejos que llega el disparo. Si quieres mirar, lo sentirás venir con su mano derecha y sabrás cuando apartarte. Puedes incluso intentar coger algo con tu lengua si eres rápida. Puedes querer tragarlo, algunas tías lo hacen y a muchos de ellos les gusta que se lo traguen. Ten cuidado de retroceder un poco cuando estalle o si no el ‘disparo’ de la corrida te puede llegar hasta el fondo de la garganta y te atragantarás. Cógelo en tu boca, mantenlo allí y después lo tragas.

 

Otra solución, y esta también es bonita, salvo que estés haciendo el amor donde no puedas ensuciar, es dejar los tibios, maravillosos jugos derramarse en tu boca y entonces deslizarlos alrededor de la ya húmeda polla. ¡La hace tan escurridiza y deliciosa de tocar! Querrás recorrerla con tus manos, sintiendo la polla dura hacia arriba, esparciendo la reluciente leche sobre el capullo. Esto también crea una estupenda imagen sensual, para ti y para tu hombre.

 

‘Deja los jugos derramarse en tu boca y deslízalos alrededor de su húmeda polla’

 

Acabas de hacerle a tu hombre una mamada que no olvidará en la vida. Créeme, si sigues mis instrucciones, este tipo querrá saber más sobre ti. He oído a los hombres que una mujer entre cincuenta sabe cómo hacer una buena chupada. El resto actúa como si fuera un gran favor. Lo que es otro punto que debo remarcar. Si no te gusta chupar y has intentado aprender a que te guste y todavía no funciona, no te rindas. Quizás te guste con el tiempo. Los hombres dicen que las mujeres mayores son mejores chupadoras.        

Pero debo advertirte, hay un montón por ahí a las que nos gusta chupar y vamos a ser una dura competencia para las que sois tímidas. Conozco mujeres que incluso tienen orgasmos chupando pollas.

 

Una nota final, esta vez para los hombres: No empujes.

No hay nada más mortal que tener un hombre empujando tu cabeza ahí abajo. Espera. Si ella estuviera dispuesta, se pondrá en ello, quizá no hasta la segunda vez que hagáis el amor. Y si le das tiempo, aprenderá a gustarle. Si a ella no le gusta, quizás si le guste a tu siguiente amante…

 

Firmado: Anónima que disfruta de ello.

 

 

Unas pautas para no “cagarla”durante una mamada chic@s!

 

1. NO LO DES TODO DE ENTRADA

Una mamada de campeonato te puede dejar sin sexo esa noche, así que dosifica tus fuerzas y ten siempre un amplio catálogo, para usar técnicas con mayor o menor intensidad según te convenga.

 

2. NO MUERDAS. POR DIOS!!!

Abre bien tu boca, usa tu lengua y, sobre todo, no te olvides del uso de tus labios. Si la apertura es la correcta y tus paletas están bien cubiertas por tus mullidos labios, pues tus dientes solo intervendrán para aportar la fuerza necesaria a estos.

 

3. NO OLVIDES SU PERSPECTIVA

Él te está mirando y no le va a poner ver a alguien con la actitud de un perro lamiendo un grifo o mirándolo de reojo en una postura desfavorecedora que le distorsiona la cara y le hace ver con ojos de huevo. La imagen que puedas dar es tan importante como todo lo demás, sobre todo, dado lo visuales que somos los hombres.

 

4. NO DECAIGAS EN EL CULTO AL PENE

Tu amante es importante, pero su pene más. El pene es el gran protagonista en una felación, debe ser adorado, agasajado, mimado, reverenciado. Porque si el pene está contento, él más.

 

5. NO INFRAVALORES LOS COMIENZOS

La excitación previa es importantísima. Hazte de rogar, masajea, juega con ella antes de metértela en la boca, mírala fíjamente, sonríele. Tú mismo irás notando lo dura que se va poniendo según vaya generando expectación.

 

6. NO IGNORES LOS HUEVOS

Vía libre para el cuidado de los grandes olvidados. Rózalos con tus mejillas, lámelos, acarícialos o métetelos en la boca. Si el tempo es el correcto, es un plus de esos que hace tu amante se dé cuenta de que está viviendo una experiencia en absoluto cotidiana.

 

7. NO SEAS TÍMIDO/A Y MÍRALO A LOS OJOS

Míralo a los ojos, juega con su excitación y su secreción, golpea su pene contra tu lengua… Lo que se te ocurra, sin duda será bienvenido en la dosis adecuadas.

 

8. NO DEJES DE VIGILAR EL RITMO Y MOVIMIENTO

No pierdas nunca el control del ritmo, siempre adaptado a las vibraciones que él mismo te transmita. Según lo veas estremecerse. Expertos hablan de tararear en tu cabeza una canción infantil para llevar un ritmo alegre, suave y jovial a la vez que sea capaz de transmitir la tranquilidad y calma de mecerse. Sé fuerte e impón tu ritmo, tú se la estás chupando y no te está follando la boca.

 

9. NO TENGAS MIEDO DE LLEGAR AL LÍMITE

Juega con toda la secreción y saliva, intenta averiguar cómo de dentro te entra (vigilando una arcada excesiva) y escupe. Cualquier cosa está permitida llegados a este punto. Cuanto más puerco se sea, más y mejores recuerdos se quedarán. Porque aquí hemos venido a jugar y a causar una impresión.

 

10. NO TE PRECIPITES A LA HORA DE TRAGARLO O NO

Aquí todo depende de lo que vayas buscando. Trágatelo si quieres demostrarle amor y dedicación, deja que se te corra en la cara para hacerle ver que no te andas con juegos, escúpelo sin dejar de mirarlo si quieres intimidarlo.

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